La identidad va más allá de ser parte de un grupo
La identidad verdadera se basa en la comprensión y el compromiso con uno mismo, más allá de las afiliaciones grupales.
La identidad verdadera se basa en la comprensión y el compromiso con uno mismo, más allá de las afiliaciones grupales.
Una sociedad que vive de los efímero, la elites no prestan atención a los contenidos sino al agradar para granjearse fama y notoriedad.
La identidad ecuatoriana se ha moldeado a través de una combinación de factores históricos, culturales, políticos y sociales, y el ejercicio del poder ha sido una parte fundamental de este proceso.
Las instituciones eclesiásticas enfrenten desafíos en la implementación de estructuras coherentes con la Eucaristía, porque compuesta por seres humanos sufren los mismos males de las sociedades: corrupción, violencia, despotismo… etc.
La obediencia puede ser una cualidad positiva cuando se ejerce de manera consciente y responsable, la manipulación implica un abuso de poder y una falta de integridad.