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| Paisaje de la provincia de Imbabura. |
La
palabra alma fue utilizada en las creencias religiosas antiguas de Asia menor
para indicar el soplo vital que anima los cuerpos (la vida); según aquellas cosmovisiones
arcaicas, el alma era una substancia apetecida, como alimento, para los
demonios y los dioses. El término susodicho fue incorporado en el vocabulario filosófico
gracias a Platón, para justificar su teoría del conocimiento, asegurándose, de
este modo, un elemento que fuera fuente y sede del saber del universal, válido
para todos los seres humanos. Por su parte, en las tradiciones cristianas, la existencia del alma resulta
muy cómoda y conveniente para tratar de explicar la existencia después de la muerte, así como
también la sólida afirmación de la existencia de un mundo trascendente a los sentidos.
palabra alma fue utilizada en las creencias religiosas antiguas de Asia menor
para indicar el soplo vital que anima los cuerpos (la vida); según aquellas cosmovisiones
arcaicas, el alma era una substancia apetecida, como alimento, para los
demonios y los dioses. El término susodicho fue incorporado en el vocabulario filosófico
gracias a Platón, para justificar su teoría del conocimiento, asegurándose, de
este modo, un elemento que fuera fuente y sede del saber del universal, válido
para todos los seres humanos. Por su parte, en las tradiciones cristianas, la existencia del alma resulta
muy cómoda y conveniente para tratar de explicar la existencia después de la muerte, así como
también la sólida afirmación de la existencia de un mundo trascendente a los sentidos.
El
poema A vosotras ¡oh nubes! (1930) de Leonidas Proaño construye una súplica
a las nubes, otorgándoles una voluntad para revelar aquel secreto trémulo
que estaría latente en la creación del mundo y del ser humano; mas, las nubes están allí, simplemente están
como un fenómeno atmosférico.
poema A vosotras ¡oh nubes! (1930) de Leonidas Proaño construye una súplica
a las nubes, otorgándoles una voluntad para revelar aquel secreto trémulo
que estaría latente en la creación del mundo y del ser humano; mas, las nubes están allí, simplemente están
como un fenómeno atmosférico.
A vosotras ¡oh nubes!
¡Sí,
nubes, a vosotras!… A vosotras
nubes, a vosotras!… A vosotras
van
dirigidos estos tristes versos,
dirigidos estos tristes versos,
que,
naciendo de mi alma en los abrojos,
naciendo de mi alma en los abrojos,
los
disperso en las alas de los vientos.
disperso en las alas de los vientos.
A
vosotras, ¡oh nubes! que de blancas
vosotras, ¡oh nubes! que de blancas
y
bellas gasas adornáis el cielo
bellas gasas adornáis el cielo
y
servís a la luna en su carrera
servís a la luna en su carrera
de
señorial y nítido cortejo.
señorial y nítido cortejo.
Sí!
a vosotras, que miráis de lo alto
a vosotras, que miráis de lo alto
cuánto
está el mundo de miserias lleno;
está el mundo de miserias lleno;
sí!
a vosotras que tender podéis
a vosotras que tender podéis
a
las alturas majestuoso vuelo.
las alturas majestuoso vuelo.
Mirad!
Os pido que me oigáis un rato
Os pido que me oigáis un rato
y
que no despreciéis mi triste ruego:
que no despreciéis mi triste ruego:
tengo
yo un alma que de Dios venida
yo un alma que de Dios venida
triste
en el mundo sufre cruel destierro;
en el mundo sufre cruel destierro;
ella
es grande y digna de otra suerte:
es grande y digna de otra suerte:
mirad
¡oh nubes! descended del cielo
¡oh nubes! descended del cielo
hasta
esta tierra que mi planta huella
esta tierra que mi planta huella
y
piadosas llevadla en vuestro seno.
piadosas llevadla en vuestro seno.
Y
después vuestras alas desplegadas,
después vuestras alas desplegadas,
tended
ligeras majestuoso vuelo
ligeras majestuoso vuelo
a
las alturas, a la patria mía
las alturas, a la patria mía
lejos
de aqueste mundanal destierro.
de aqueste mundanal destierro.
¡Que!
¿No atendéis mi ruego?…A vosotras,
¿No atendéis mi ruego?…A vosotras,
oh
blancas nubes, estos tristes versos
blancas nubes, estos tristes versos
van
dirigidos, que han nacido en mi alma.
dirigidos, que han nacido en mi alma.
Sí!
a vosotras : atended mi ruego!
a vosotras : atended mi ruego!
¡Inútil,
ay! … Por el espacio mudas
ay! … Por el espacio mudas
e
indiferentes proseguís el vuelo;
indiferentes proseguís el vuelo;
en
vano os pide mi alma encadenada
vano os pide mi alma encadenada
la
libréis de este duro cautiverio.
libréis de este duro cautiverio.
Y
ya que no escucháis mi triste llanto,
ya que no escucháis mi triste llanto,
ya
que no me lleváis en vuestro seno,
que no me lleváis en vuestro seno,
dejad,
al menos, que mis tristes ojos
al menos, que mis tristes ojos
contemplen
el azul del alto cielo.
el azul del alto cielo.
¡Desgarrad
vuestro seno empedernido!
vuestro seno empedernido!
¡Que
esos girones los disperse el viento!
esos girones los disperse el viento!
¡Desvaneceos!
Despejad la atmósfera
Despejad la atmósfera
¡Así,
así oh nubes! … ¡qué consuelo!
así oh nubes! … ¡qué consuelo!
Enero
11 de 1930.
11 de 1930.