Uno de
los argumentos “fuertes” que presentan quienes promueven la despenalización del homicidio
de los seres humanos en los primeros días de ser concebidos es que las
condiciones en las cuales ahora se practica tal recurso, pone la salud de las mujeres en riesgo pues los locales donde se practica adolecen del instrumental terapéuticos adecuado y el personal sanitario competentes. A lo cual se adjunta el hecho que en los primeros días de
la existencia de un ser humano se realiza en el vientre de una mujer y no de un
hombre, por lo tanto se ve como una medida machista, que intenta imponer a la
mujer una condición en la cual el hombre no entra.
los argumentos “fuertes” que presentan quienes promueven la despenalización del homicidio
de los seres humanos en los primeros días de ser concebidos es que las
condiciones en las cuales ahora se practica tal recurso, pone la salud de las mujeres en riesgo pues los locales donde se practica adolecen del instrumental terapéuticos adecuado y el personal sanitario competentes. A lo cual se adjunta el hecho que en los primeros días de
la existencia de un ser humano se realiza en el vientre de una mujer y no de un
hombre, por lo tanto se ve como una medida machista, que intenta imponer a la
mujer una condición en la cual el hombre no entra.
El tal argumento “fuerte”, arriba indicado, es de risa pues igualmente
se puede decir de las condiciones del sicariato o del crimen organizado, cuyas
condiciones no son optimas ni para las victimas ni para los ejecutores que
ponen en riesgo su integridad. Y si, ciertamente, son solo las mujeres afectadas
por las dificultades de los embarazos es la ley que debe compensar esa circunstancia no quintando el
peso a la mujer sino ajustando la responsabilidad del hombre.
se puede decir de las condiciones del sicariato o del crimen organizado, cuyas
condiciones no son optimas ni para las victimas ni para los ejecutores que
ponen en riesgo su integridad. Y si, ciertamente, son solo las mujeres afectadas
por las dificultades de los embarazos es la ley que debe compensar esa circunstancia no quintando el
peso a la mujer sino ajustando la responsabilidad del hombre.
Una locura completa suena despenalizar el
homicidio o crear las condiciones sanitarias para que se practique tal
actividad. Lo que aumenta el sarcasmo en la actividad legislativa del Ecuador
con respecto al tema es la falta de capacidad (de parte de aquellos que hacen de legisladores) para diferenciar aquello que
significa un acto criminal, que puede ser incluso motivo por banalidades –no
acaso la envidia a provocado innumerables asesinatos-, y aquello que es un
problema de educación básica. ¡Ah! Y el meollo del problema: la falta de un
eficaz sistema legal (inteligente y operativo) que promueva la vida.
homicidio o crear las condiciones sanitarias para que se practique tal
actividad. Lo que aumenta el sarcasmo en la actividad legislativa del Ecuador
con respecto al tema es la falta de capacidad (de parte de aquellos que hacen de legisladores) para diferenciar aquello que
significa un acto criminal, que puede ser incluso motivo por banalidades –no
acaso la envidia a provocado innumerables asesinatos-, y aquello que es un
problema de educación básica. ¡Ah! Y el meollo del problema: la falta de un
eficaz sistema legal (inteligente y operativo) que promueva la vida.