El alcalde de Ibarra, según la
versión digital del Telégrafo -miércoles 7 de marzo-, comenta que: “El cierre del diario La Verdad es fruto
del descuido y de una inadecuada administración de quienes han estado al
frente” del medio. Tal vez, tenga razón el burgomaestre, pero la crisis del susodicho
diario tenía una larga y notoria sintomatología, que resulta asombroso, para
quienes dicen reconocer los laureles del medio impreso, no haberla registrada y
comprendida.
versión digital del Telégrafo -miércoles 7 de marzo-, comenta que: “El cierre del diario La Verdad es fruto
del descuido y de una inadecuada administración de quienes han estado al
frente” del medio. Tal vez, tenga razón el burgomaestre, pero la crisis del susodicho
diario tenía una larga y notoria sintomatología, que resulta asombroso, para
quienes dicen reconocer los laureles del medio impreso, no haberla registrada y
comprendida.
La administración del Diario La
Verdad –según se puede suponer- tenía en mente mejorar el medio,
particularmente en el ámbito financiero, a ello responden las estrategias
empleadas: cambio de diagrama, formatos, cubiertas, etc. Mas el nicho del
publico del cuotidiano no incrementó nuevos lectores, como esperaban, y las
fuentes del financiamiento, los avisos publicitarios, no crecieron sino mas
bien se redujeron por la competencia.
Verdad –según se puede suponer- tenía en mente mejorar el medio,
particularmente en el ámbito financiero, a ello responden las estrategias
empleadas: cambio de diagrama, formatos, cubiertas, etc. Mas el nicho del
publico del cuotidiano no incrementó nuevos lectores, como esperaban, y las
fuentes del financiamiento, los avisos publicitarios, no crecieron sino mas
bien se redujeron por la competencia.
No se trata solo de mantener un periódico “patrimonial” en la Ciudad
Blanca se trata de mantener el Diario La
Verdad de Ibarra, que significa mantener su línea editorial, ideada y
promovida por Mons. Leonidas Proaño. En estos años, además de la crisis
económica, no han faltado los fantasmas que querían apoderarse del periódico, famosos
nombres de izquierda y de derecha, pero el medio se mantuvo en el promover el pensamiento
sin marginar a nadie. Cualquiera podría escribir en el diario, es más, se pedía
que se escribiera. El Diario La Verdad
es quizá el único medio ecuatoriano en promover la libertad de pensamiento y de
expresión, a diferencia de los otros medios hipotecados a pensamientos, pareceres
e interese poliqueros o de otra índole.
Blanca se trata de mantener el Diario La
Verdad de Ibarra, que significa mantener su línea editorial, ideada y
promovida por Mons. Leonidas Proaño. En estos años, además de la crisis
económica, no han faltado los fantasmas que querían apoderarse del periódico, famosos
nombres de izquierda y de derecha, pero el medio se mantuvo en el promover el pensamiento
sin marginar a nadie. Cualquiera podría escribir en el diario, es más, se pedía
que se escribiera. El Diario La Verdad
es quizá el único medio ecuatoriano en promover la libertad de pensamiento y de
expresión, a diferencia de los otros medios hipotecados a pensamientos, pareceres
e interese poliqueros o de otra índole.
No es cuestión de hacer del Diario La Verdad una empresa de lucro o
empeñarla a otros intereses, en tal caso bien vale cerrar la puertas y guardar
ese “nombre” (Diario La Verdad) en espera
que aquel pensamiento renovador y liberador de Leonidas Proaño tenga nuevamente
acogida en el corazón profético de buenos cristianos. Por otro lado, con el
cierre de la edición impresa del Diario
La Verdad, este medio entra a formar parte del empolvado y descocido catalogo
del Obispo de los pobres. Catalogo desconocido y empolvado incluso para
aquellos que se cacarean de estar
inspirados en el pensamiento del gran Leonidas Proaño.
empeñarla a otros intereses, en tal caso bien vale cerrar la puertas y guardar
ese “nombre” (Diario La Verdad) en espera
que aquel pensamiento renovador y liberador de Leonidas Proaño tenga nuevamente
acogida en el corazón profético de buenos cristianos. Por otro lado, con el
cierre de la edición impresa del Diario
La Verdad, este medio entra a formar parte del empolvado y descocido catalogo
del Obispo de los pobres. Catalogo desconocido y empolvado incluso para
aquellos que se cacarean de estar
inspirados en el pensamiento del gran Leonidas Proaño.
En mi opinión ofrecer las acciones
de una empresa que sostenga el Diario la
Verdad, en la Bolsa de Valores, como
siguiere el señor Alcalde de Ibarra, no tiene lógica con el pensamiento de
Proaño. Pensamiento que, con las problemas y limitaciones que hayan existido,
se mantuvo. Otra debe ser la estrategia para mantener el diario, tal vez, como he
referido a los personeros de la administración del periódico, en varias
ocasiones: adentrarlo más en la propuesta de Proaño, esto es, convertirlo de un
medio portador solo de noticias en un medio de comentario, que profundice en la
temática informativa y se adentre en los entresijos de las situaciones, cosa
que es ausente en los medios, dichos de comunicación social no solo en nuestros
ambiente.
de una empresa que sostenga el Diario la
Verdad, en la Bolsa de Valores, como
siguiere el señor Alcalde de Ibarra, no tiene lógica con el pensamiento de
Proaño. Pensamiento que, con las problemas y limitaciones que hayan existido,
se mantuvo. Otra debe ser la estrategia para mantener el diario, tal vez, como he
referido a los personeros de la administración del periódico, en varias
ocasiones: adentrarlo más en la propuesta de Proaño, esto es, convertirlo de un
medio portador solo de noticias en un medio de comentario, que profundice en la
temática informativa y se adentre en los entresijos de las situaciones, cosa
que es ausente en los medios, dichos de comunicación social no solo en nuestros
ambiente.
